Presentación

Desde siempre mi pasión fueron los gatos, precisamente por ese carácter suyo tan especial y tan desconocido para muchas personas. En 1999 empecé a ver cumplido uno de mis sueños, precisamente cuando acogí a un persa y de esta forma empecé a criar dicha raza. Pero la vida da tantas vueltas… tantas… que gracias a esas vueltas los sphynx terminaron apareciendo en mi camino.

En 2005 fue cuando decidí que quería dedicarme a la cría de los sphynx. En ese momento tuve claro lo que quería hacer, y también supe que con empeño lograría mejorar las líneas, y ese precisamente, se convirtió en mi principal objetivo. Por esta razón, en primer lugar siempre he tenido en cuenta la salud de los gatos. Asimismo, he criado utilizando los mejores ejemplares, poniendo al mismo tiempo mucho trabajo y mucho esfuerzo por mi parte, y amor… TODO. Imagino que precisamente gracias a todo este conjunto, es la razón por la cual estoy disfrutando, desde hace años, de unos frutos que me hacen sentir muy orgullosa y feliz.

 

 

En cuanto a la cría de gatos en sí, no es tarea fácil. Digamos que la cría en general de cualquier animal, si se quiere hacer bien, no lo es. Y es que no se trata simplemente de tener una pareja de gatos y juntarlos. Para nada… Hay que responsabilizarse de muchas, muchísimas cosas; tener en cuenta detalles relevantes y estar muy pendiente en cada fase (antes y durante la concepción). Seguir de cerca el embarazo, el parto… cada proceso requiere que estés ahí al 100%. De este modo, los gatitos que vengan seguramente serán muy guapos, sí, porque esto es importante, pero mucho más importante es que estén sanos. Ellos y la mamá.

En cuanto a nuestros niños, los sphynx tienen un carácter súper especial. Si los gatos se caracterizan por esa forma suya de ser tan “independiente”, los sphynx son todo lo contrario; allá donde estés, estarán, a poder ser encima de ti. Eso no lo dudes. Además, son muy juguetones y activos. Digamos que su carácter se asemeja muchísimo al de los perros, de hecho, hay quien los denomina los “gato perros”.

 

Por otra parte, mucha gente ve a los sphynx como gatos excesivamente delicados, precisamente por no tener pelo. Creen erróneamente que necesitan cuidados especiales, y no es así. Tras tantos años de experiencia personal, puedo aseguraros que son gatos bastante fuertes, por supuesto que tienen algún que otro cuidado distinto, pero no son nada complicados y en general son los mismos: las vacunas correspondientes y la limpieza que todo gato necesita, pero eso sí, al no tener pelo, hay que sustituir los peines por toallitas de bebé. ¿A que no es tan complicado? De todos modos, si estáis interesados en sus cuidados id al apartado de los cuidados del sphynx.

Y bien, ahora espero que disfrutéis de mis niños. Ellos son mi pasión, y después de visitarnos, espero que también sea la vuestra.